Un d�o din�mico

Por Benito Ortiz, Noticiero Semanal

VISALIA - Dos conocidas activistas que por dos a�os se desempe�aron en el Centro de la Raza, Pobreza y el Medio Ambiente (CRPE por sus siglas en ingl�s) acaban de fundar su propia organizaci�n no lucrativa con el fin de auxiliar a las comunidades rurales del Valle en lo que concierne a los problemas que el agua contaminada del subsuelo.

El nombre de la organizaci�n que las co-directoras, la abogada Laurel Firestone y la experta en estudios ambientales Susana de Anda han creado, es Centro Comunitario por el Agua (CCA) y desde esa trinchera, dicen, luchar�n, trabajar�n y abogar�n para solucionar los problemas del agua contaminada que las comunidades rurales del Valle de San Joaqu�n padecen.

CCA es una consecuencia de la CRPE, organizaci�n cuyo proyecto es ayudar a la gente pobre de las comunidades rurales con los problemas de la contaminaci�n ambiental adem�s de la lucha por agua segura, pura, limpia, potable y costeable.

El haber trabajado en equipo bajo los auspicios de la CRPE trajo consigo amplio conocimiento y experiencia a las co-directoras mencionadas que les sirvi� para desarrollar su curriculum y de esta manera organizar a los grupos comunitarios que entre ellos formaron comit�s, juntas y mesas directivas dando como resultado la coalici�n llamada Asociaci�n de Gente Unida por el Agua (AGUA) la cual comprende 10 comunidades del valle y cinco organizaciones no lucrativas.

En este marco, el CCA estar� auxiliando a la coalici�n AGUA para facilitarles el trabajo a sus l�deres lo mismo que a los habitantes de las comunidades, subraya Firestone, “para que de esta manera ellos puedan tomar control de su propio futuro”.

La visi�n de CCA es que todas las comunidades tengan agua a salvo de contaminaci�n, potable y de bajo costo. Quieren ser los catalizadores en las soluciones del agua de las comunidades, coordinando, organizando, educando y abogando por el mejoramiento del agua en el futuro inmediato de los habitantes del Valle de San Joaqu�n.

Su meta, dicen, es lograr que las comunidades sean capaces de enfrentarse a las desventajas del Valle y sus autoridades en lo que concierne a la pol�tica de tomar decisiones correctas.

“No es una tarea f�cil”, afirma por su parte De Anda, “sobretodo cuando los recursos econ�micos son escasos, pero nosotras pensamos que todos tienen derecho a tener agua pura y segura que se pueda beber”.

El agua del subsuelo en el Valle Central sigue siendo la m�s contaminada en el estado de California, seg�n esta organizaci�n. Es el resultado de d�cadas de intensa e indiscriminada aplicaci�n de pesticidas y fertilizantes en los campos agr�colas, como tambi�n lo es el escurrimiento del esti�rcol que las miles de vacas lecheras defecan en las decenas de establos diseminados en la regi�n.

Resultados dados a conocer por la Junta Evaluadora Monitora Estatal del Agua Subterr�nea del estado, muestran que el agua de m�s del 40 por ciento de los 181 pozos artesianos privados en el Condado de Tulare, contienen contaminantes arriba de los niveles legales de nitratos.

El nitrato es el �cido n�trico que sirve de alimento nitrogenado a las plantas pero tambi�n es un contaminante que puede causar la muerte a mujeres embarazadas e infantes y en adultos puede producir c�ncer.

“Son las comunidades y las familias pobres del estado las que cargan el costo de la contaminaci�n. Estas familias tienen poco acceso a cuidados de salud y a otras alternativas en los recursos del agua y por lo mismo no pueden pagarse tratamiento m�dico ni mucho menos conseguir nuevos pozos artesianos no contaminados”, apunta De Anda.

Dado que las industrias agr�cola y lechera son la base de la econom�a de Valle Central, la Junta Regional del Control del Agua lo mismo que las autoridades de los condados se muestran impasibles cuando las comunidades exigen que se modere la aplicaci�n de pesticidas y fertilizantes en los campos agr�colas. Asimismo, cuando se pide que en las lecher�as se regule la cantidad de cabezas de ganado, a 700 vacas por establo.

Y no solamente es por el agua contaminada por lo que se lucha; tambi�n las comunidades buscan evitar las aver�as y da�os que la infraestructura hidr�ulica est� sufriendo.

“El problema de d�cadas del agua subterr�nea del condado y del Valle est� empeorando y no se hace nada para protegerla adecuadamente”, destaca Firestone, “solamente con medidas estrat�gicas bien intencionadas que se apliquen sistem�ticamente se podr� dar inicio a la soluci�n de esta grave situaci�n”.

Y aunque la tarea no ser� nada f�cil, ellas, Firestone y De Anda, conf�an en poder lograr su objetivo: tener agua digna para los habitantes del Valle Central.